Ayer nos referimos a un nuevo artículo de Maureen Kearney y Matthew Haber. (Véase: “Testing Phylogenetic Hypotheses: A Question for You” «Poniendo a prueba las hipótesis filogenéticas: una pregunta para ti»). En realidad, hay una historia detrás. Matthew Haber, de la Universidad de Utah, lleva años preocupado por la evidente contradicción histórica entre las diferentes líneas de evidencia al construir, o inferir, el Árbol de la Vida.
Así pues, en 2025, propuso que simplemente NO EXISTE una «verdadera historia de la vida». No la busquen, como si fuera posible encontrarla, porque no existe. Sin embargo, insiste en que la ascendencia común (sea lo que sea que eso signifique) es cierta. Del resumen:
Actualmente nos encontramos en lo que yo llamo el momento Einstein de la biología. Se trata del rechazo a la historia biológica absoluta, a la idea de que existe una historia biológica invariable y privilegiada con la que se comparan o de la que se desvían otras historias. En cambio, los biólogos deben especificar marcos de referencia lineales, fundamentados teórica y empíricamente.
Si alguien afirma que algo no es real, y sin embargo podemos saberlo, la confusión absoluta está a la vuelta de la esquina.
Por cierto, esa última frase que citamos ayer era digna de mención como candidata a un concurso de la peor prosa documental. Vuelve a leerla por si te la perdiste: «La filogenia debe abordarse como un sistema multidimensional, multimodal y procesual sujeto a cambios e interacciones constantes; en otras palabras, una jerarquía de procesos estabilizados que se mantienen activamente en diferentes escalas temporales».
¡Claro, lo que tú digas!
Artículo publicado originalmente en inglés por Science & Culture
En la imagen, se muestra el primer boceto de un árbol evolutivo realizado por Charles Darwin en julio de 1837 en su Cuaderno B sobre la transmutación de las especies.
Crédito de la imagen destacada: Charles Darwin