La palabra «magia» en el titular se utiliza, por supuesto, con ironía. Para consultar nuestro extenso análisis y las críticas formuladas hasta la fecha sobre la «teoría del ensamblaje» (Assembly Theory) de Lee Cronin, véase aquí.
Ahora, Cronin regresa con un artículo de acceso abierto en la revista Journal of Chemical Information and Modeling titulado «Mapping Evolution of Molecules Across Biochemistry with Assembly Theory» (Mapeo de la evolución de las moléculas en la bioquímica mediante la teoría del ensamblaje).
«Cuantificación de la selección evolutiva»
Según el resumen
A menudo se entiende la evolución a través de mutaciones genéticas que impulsan cambios en la aptitud biológica de un organismo, pero existe la posibilidad de ampliar esta comprensión más allá de la genética. Proponemos que los productos naturales —moléculas complejas fundamentales para la bioquímica de la Tierra— pueden utilizarse para descubrir mecanismos evolutivos que trascienden los genes. Mediante la aplicación de la teoría del ensamblaje (AT, por sus siglas en inglés), que concibe la selección como un proceso no limitado a los sistemas biológicos, es posible mapear y medir las fuerzas evolutivas en estas moléculas. La AT permite explorar el espacio de ensamblaje de los productos naturales, demostrando cómo los principios de la evolución se aplican a estas estructuras químicas complejas, seleccionando moléculas de gran complejidad y probabilidad extremadamente baja dentro de un vasto abanico de posibilidades. Al comparar los productos naturales con una base de datos molecular más amplia, podemos evaluar el grado de contingencia evolutiva, obteniendo así información sobre cómo surge y perdura la novedad molecular. Este enfoque no solo cuantifica la selección evolutiva a nivel molecular, sino que también abre una nueva vía para el descubrimiento de fármacos mediante la exploración de los espacios de ensamblaje molecular de los productos naturales. Nuestro método aporta una perspectiva novedosa para medir los procesos evolutivos que, simultáneamente, moldean la impronta molecular de la selección y quedan reflejados en ella.
Un reto de tres años
Allá por 2024, tras su debate en Harvard, el químico de la Universidad Rice James Tour planteó al Dr. Cronin un desafío de tres años. Brian Miller escribió al respecto aquí:
Si Cronin logra demostrar que la Teoría del Ensamblaje aporta alguna perspectiva sobre el origen de la vida, Tour se comprometió a retirar todos sus vídeos en los que critica las investigaciones sobre el origen y a no volver a hablar públicamente del tema.
Mientras sigue corriendo el plazo de tres años, soñamos con una reunión privada en un entorno agradable, lejos de cámaras y público (y, por tanto, estrictamente extraoficial), donde Lee Cronin, Sara Walker y otros miembros del grupo de la Teoría del Ensamblaje pudieran interactuar con teóricos del Diseño Inteligente. Un fin de semana largo, buena comida y bebida, sin grabaciones ni afán de protagonismo. Simplemente abordando términos mágicos como «selección».
Cronin y Walker saben qué falla en la investigación sobre el origen de la vida. Lo que temen es lo que podría resultar ser cierto.
Artículo publicado originalmente en inglés por Science & Culture
Crédito de la imagen destacada: Lee Cronin, by National Center for Advancing Translational Sciences, Public domain, via Wikimedia Commons.